Diplomacia sorprendida

Resulta sorprendente el despelote global ocurrido a raíz de la publicación de ciertos documentos diplomáticos no publicables en Internet. Aparentemente se trataría de una persona muy pero muy aburrida que habría visto como una oportunidad de negocio la revelación de ciertas comunicaciones entre chusmas de la potencia mundial.
El escándalo es internacional, aunque las personas comunes y corrientes no lo entienden. Pudo saberse que los ciudadanos del mundo no se mostraron sorprendidos ante estas revelaciones, aduciendo que la gran mayoría de las cosas, eran de público conocimiento.
Aún tratándose de cuestiones de escasa importancia y siendo la gran mayoría simples comentarios poco felices, el mundo diplomático se encuentra incómodo, ya que está obligado a aceptar que se ha violado el principio ético profesional de su oficio, que prohíbe rotundamente hablar mal de nadie.