Eclipse

Cuarto día del año 2011.
Aquellos que se encontraban en el norte del continente africano, o estaban durmiendo en tierras europeas mientras América seguía a oscuras, pudieron contemplar el primer eclipse parcial del año. Parcial porque para los de las ubicaciones más favorecidas, solo pudo nuestro satélite ocultar al Sol en un 75%.
Hecho astronómico particular que ocurre en repetidas ocasiones a lo largo del tiempo, aunque sin ejercer gran justicia para con los habitantes del planeta. Los habitantes de las zonas más alejadas del centro de un planisferio clásico (de esos que dibujan a Europa por el medio) parecen sentir que la cantidad de oportunidades de divisar eclipses importantes es menor para ellos.
Si se da una hojeada a la lista de los próximos eclipses totales, puede verse que la sensación de los alejados del centro, al menos en el caso de los sudamericanos es infundada. Al reciente eclipse total ocurrido el 11 de julio de 2010 y visto desde el Océano Pacífico, Chile y Argentina, se sumarán en los próximos años y para los mismos espectadores, los eclipses del 22 de febrero de 2017, 2 de julio de 2019, 14 de diciembre de 2020 y el del 2 de octubre de 2024.
Parece estadísticamente probable que cualquier habitante del extremo sudamericano pueda disfrutar de al menos uno de estos espectáculos astronómicos, ya que sería mucha mala suerte que en su ciudad, pueblo o rancho, coincidan todos por ocurrir en día nublado.