Dakar extremo

BacteriasSe acerca el final del rally Dakar, que una vez más se lleva a cabo en territorios argentinos y chilenos. Difícil era imaginar que este particular evento deportivo, carrera que antes de mudarse a Sudamérica recorría Europa desde París y cruzaba con audacia el desierto del Sahara, encontraría tanto en Argentina como en Chile, etapas de extrema dureza.
El desierto de Atacama, el cordón montañoso de la cordillera, los distintos paisajes de ambos países han presentado grandes dificultades para todos los corredores. El experimentado Carlos Sainz da cuenta de ello. Él, que en la edición 2009 abandonó en territorio catamarqueño, sufrió nuevamente en los alrededores de Fiambalá este año. Aquella vez cayó en un cañadón sin poder evitarlo, ayer por un momento quedó estancado en una loma. Quizás sea porque la puna catamarqueña no sólo es transformada por el viento, cosa común también en los desiertos de África, sino también por el agua. Sea como sea, parece ser un territorio sumamente difícil de transitar.
Así que uno debería pensar dos veces antes de ir hacia el extremo oeste de Catamarca, ese lugar inhóspito que algunos consideran similar a otros planetas. Lugar en que María Eugenia Farías encontró una vez, en la Laguna Diamante, una especie de tapete de organismos vivos, que consiguen sobrevivir a las condiciones más extremas conocidas en el planeta, similares a las que se supone existirían hace 3500 millones de años, haciendo frente a una exagerada radiación ultravioleta, la escasa cantidad de oxígeno, mucha sal y una sobredosis de arsénico.