Lulú vive

A veces uno siente que hay cosas que no se divulgan lo suficiente. Hoy lo pensé. Cuando husmeaba en los cientos de estantes de una librería de la calle de los teatros, encontré un libro que nunca esperé encontrar. Un libro que me cambió la compra.
Yo había entrado a la librería en busca de una novela de César Aira, cuando me llama la atención una biblioteca que arriba dice: música. Me acerqué aún estando acostumbrado a no encontrar nada interesante ahí. Siempre hay muchos libros, pero casi ninguno de mi interés. Para un músico interesado en la música académica y especialmente en aquella escrita después de la segunda mitad del siglo veinte, no suele haber grandes oportunidades editoriales. Pero ahí, en el estante de arriba de todo, había un libro grandote de lomo rojo oscuro. Decía: Lulú – edición facsimilar.
Lulú fue una revista especializada que tuvo una corta existencia, entre septiembre de 1991 y noviembre de 1992. Sólo se publicaron cuatro números. Quizás por su corta existencia, quizás por su contenido sin precedentes, se volvió con el tiempo, al menos entre los músicos, una revista mítica.
Cuando tomé un ejemplar de ese estante y lo chusmeé, pensé que iba a tener que ahorrar unos pesos para comprarlo, pero para mi sorpresa, el libro editado por la Biblioteca Nacional que agrupa los cuatro números de la revista, estaba a un precio más que accesible.
Con artículos de compositores locales, traducciones de artículos de músicos como K. Stockhausen y M. Feldman, este libro es una oportunidad para todo músico que quiera indagar en los recursos expresivos, los métodos y las ideas de la música contemporánea. Siendo sus artículos sobre programación y artilugios electrónicos, los únicos faltos de actualidad.