Carriles letales

CarrilesEl otro día iba manejando. Me pongo muy nervioso al volante. Tanto que me agarran ganas de dejar de manejar. O de pisar gente. Cualquiera de las dos opciones me va bien.
Pensaba en esos odiosos conductores que no pueden evitar cruzarse delante de uno, con maniobras de extrema violencia. No avisan con la luz de giro, no miran para atrás. Simplemente, se te cruzan. Claro, ellos asumen que vas a frenar y les vas a dejar lugar, porque no querés hacer torta el auto.
Así que aprovecho esta oportunidad para exhortar a todos los conductores respetuosos de las leyes y de tranquila conducción a no dejar que esos violentos idiotas sigan manejando así. Por un día, no frenemos. No les demos lugar. Es hora de que pongamos fin a esa primitiva forma de manejar, digna de los automovilistas de Neanderthal.

Un caos sin precedente se produjo esta mañana en Buenos Aires, cuando se sucedieron, uno tras otro, incontables accidentes de tránsito de todas las gravedades posibles. Todo habría sido causado, aparentemente, por un comunicado que un ciudadano común publicó por internet. Aún no se conoce el número de víctimas fatales, aunque sí se sabe que ocurrieron accidentes de lo más ridículos. Dos colectivos, que intentaban cambiar de carril, fueron desafiados por los conductores de dos autos pequeños. Ambos conductores murieron. Los de los autos. Los colectiveros se mostraron muy confundidos. Un kiosco de diarios terminó arriba de una camioneta y un deportivo se incrustó en un mausoleo del cementerio. La catástrofe sólo puede compararse con la que ocurrió esa vez que al gobierno se le ocurrió pintar las divisiones entre carriles con pintura explosiva. En aquella oportunidad, miles de autos volaron por el aire.

El ministerio de seguridad social, tutor y encargado de todos los ciudadanos, hace saber que debido a lo ocurrido en la vía pública en el día de ayer, quedará prohibido el uso de internet. Resulta evidente que, en manos de nuestros compatriotas, no es más que un arma de destrucción masiva. Los extranjeros que se encuentren de viaje en el país, podrán consultar sus correos electrónicos en la embajada que les corresponda.