Empaqueta la galleta

Muchos se habrán preguntado cómo es que se las arreglan para meter una cierta cantidad de galletitas adentro de un paquete. La mayoría supondrá, erróneamente, que no se meten las galletitas en el paquete, sino que el paquete envuelve las galletitas. Porque esto es lo más sensato.
Galletitas y galletitas viajando a través de una línea de montaje hasta alcanzar una máquina automatizada que las rodea con un plástico, que hace unos dobleces y un par de soldaduras. Paquete listo. Existen muchas máquinas empaquetadoras capaces de armar paquetes de galletitas. Pero la industria de la galleta se negó a utilizarlas.
Durante una convención de productos alimenticios llevada a cabo en algún lugar del planeta, los fabricantes de galletitas acordaron prescindir de toda empaquetadora automatizada. Lo hicieron porque su implementación exigía una extrema precisión en el corte de la masa y un total control sobre la dilatación de la galleta durante la cocción.
Si bien dedicaron algo de tiempo y dinero en la búsqueda de una forma de asegurar que todas las galletitas salgan exactamente iguales para así hacer posible la utilización de máquinas empaquetadoras automáticas, no consiguieron buenos resultados. No les quedó otra que comprar los paquetes armados, sin cerrar.
Cualquiera que visite una de estas fábricas, cuando llegue al final del recorrido, verá un montón de empleados metiendo galletitas una por una adentro de los paquetes. Les llamará la atención ver como deben limar los bordes de las galletitas para emparejar sus tamaños y conseguir que todas sean iguales.