Boeing PUM

Desde este momento, y hasta tanto culmine la lectura de este texto o renuncie a concluirla, usted se encuentra viviendo el mes de enero de 1966. No cualquier día de enero, el vigésimo cuarto. Además está sentado en el cordón montañoso cuyo máximo exponente es blanco y casi alcanza los cinco mil metros sobre el nivel del mar. Los Alpes son bonitos, aunque ahora usted siente un poco de frío. No se apoye en la nieve sin guantes por favor, puede congelársele la mano. Mire conmigo para aquel lado. Hacia allá. Sí, sudoeste. Está a punto de ver un espectáculo terrible. Supongo que escucha ese sonido. Sí, es un avión. No, no es un Airbus. Ahora, en la década del sesenta, Boeing es más común. Es el más grande que hay hasta ahora. El 707. Claro, tiene cuatro motores. Este que escuchamos es un vuelo de una aerolínea india. Póngase este auricular. Usted póngaselo. ¿Entiende el idioma? Bueno, le traduzco. Básicamente, lo que está pasando es que el piloto cree estar a cierta altura y los muchachos de la torre de control le están diciendo que está bastante equivocado. Ahora se supone que el piloto va a corregir su posición y nos va a pasar justo por encima. Nos va a dejar sordos, pero usted no va a poder creer lo que ve. Debe estar incómodo ahí sentado, el glaciar de Bossons es un poco duro. Mejor sentémonos en la cumbre. Ahí está el avión. Vio qué grande es. Sí, es cierto. No viene muy alto que digamos. Sí, puede ser peligroso. ¡Agárrese fuerte!

No pudimos verlo de tan cerca. Se despedazó bastante lejos. Tiene razón, chocó contra el glaciar justo donde hasta hace minutos usted estaba sentado. Por suerte nos movimos. Entiendo. Le pido disculpas, no es muy lindo viajar en el tiempo y el espacio para ver morir a más de cien personas, pero me pareció un hecho histórico de interés. Está bien, sólo deme unos renglones más para terminar el texto. Si cambia de opinión, el 6 de marzo nos podemos juntar de nuevo para ver otro 707 estrellarse contra el monte Fuji.