Ciudad y lluvia

Una vez más hemos sido testigos de la furia de la naturaleza. Creemos que vivimos en otro lado, pero cada vez que llueve, la naturaleza nos recuerda que vivimos dentro de ella. Se arma un lío tremendo. Porque a las nubes se les da por desarmarse a una velocidad promedio de 50mm por hora. Y eso es mucho. Esto quiere decir que si en el patio de tu casa vos tenés una pileta de lona vacía, en una hora el agua alcanzará los 5cm de altura.

Si la ciudad fuera completamente plana y lloviera durante 3 horas, todos los porteños sufrirían una inundación de 15cm. Lo que seguramente sea incómodo, pero soportable. El problema es que el terreno tiene sus desniveles, lo que provoca una injusta distribución de la llovizna. Si esa pileta que tenés en el patio no fuera plana y presentara una forma cónica, la altura que alcanzaría el agua sería de 45cm. La ciudad se parece más a un cono que a un cubo.

Estuve haciendo unos cálculos para evaluar la viabilidad de una posible solución. Sabiendo que la ciudad tiene una superficie de 202km2 y unos 2.891.082 habitantes, estimé la cantidad de agua total caída sobre la ciudad durante 3 horas de lluvia a 50mm por hora. Son nada más que treinta mil trescientos millones de litros. Lo único que tenemos que hacer para que la ciudad no se inunde es tomarnos, cada uno de nosotros, 10.480 litros de agua.

Es pronto para poner a prueba este nuevo método contra los anegamientos. Habría que confirmar primero en qué estado quedarían nuestros riñones.