Grito al signo

Rodrigo, te digo que no conviene gritar demasiado. Cuando sos un personaje literario, si levantás la voz llenás la hoja de rayas. ¿Quién te dijo a vos eso? Mirá como grito. Hola! Hola!! Escuchen mis alaridos!!! A vos te debía ir bastante mal en lengua. Escribís en castellano, los gritos se señalan al principio y al final. ¡Así!

No sé de que estás hablando. Yo sólo grito. ¡Quiero que me escuchen! Ahí está mejor, corregiste el tema de los signos. ¿Qué signos? Esos palitos con un puntito arriba o abajo, según convenga. No entiendo lo de los palitos. Es que somos personajes de literatura. Nos escuchan cuando nos leen. Y cuando la gente lee, ve letras y palitos.

¿Qué pasa si tomo mucho aire y grito más fuerte que nunca? Posiblemente hagas un despiole. ¡¡¡¡¡Vamos Argentina!!! ¿Ves que terminás ocupando una gran parte del renglón con palitos? Es bastante molesto de ver. Además, fijate que te pinchaste al final, porque adelante hay más palitos que atrás. Así que me pinché. Mirá quien habla, vos no te gritaste nada. Muy de literatura, pero un débil total.

Por favor, no hay ninguna necesidad de ser agresivos. Yo estoy cómodo hablando sin gritar. Claro, debe ser porque estás mal de la garganta. Todo hecho de literatura, pero bastante mediocre. Mirá que la familia Buendía, el Quijote o Fernando Vidal Olmos son mucho más famosos y seguro se animarían a gritar.

No me hables de Fernando que es un personaje muy violento. En cuanto a los Buendía no sé bien quién es quién. Viste que el árbol genealógico de esa familia es complicado. El quijote no sé quién es. Vos sos un aburrido. ¡¡¡¡¡Sos un aburrido!!!!!!!! Ahora terminé más fuerte que al principio.