Ruedas con cables

Pónganse acá atrás mío. Agárrense de la soga y no se suelten, que los viajes en el tiempo son algo peligrosos. ¿Ven como las agujas de sus relojes corren para atrás? Bien, la verdad es que cada vez nos cuesta menos hacer estos viajes. Así llegamos al año 1882. 

Nos encontramos en Berlín. Es 29 de abril y tenemos que movernos rápido si no queremos perdernos un evento sin precedentes. En el barrio de Hallensee hay un inventor muy famoso que está por poner a prueba una cosa bastante rara. Una especie de auto, pero eléctrico, que como no tiene baterías necesita estar conectado a un cable todo el tiempo.

Ya estamos en el lugar. ¿A quién buscamos? Tenemos que encontrar a un hombre adulto, de unos 66 años. Usa unos lentes muy parecidos a los que dentro de muchos años va a usar John Lennon. Algo canoso, siempre elegante, suele andar por ahí con un tremendo bigote.

Ahí está. ¿Lo ven? Ese hombre es el célebre Ernst Werner von Siemens. Inventor alemán que se dispone, en este mismo momento, a probar su nueva creación. ¿Cómo se llama? Electromote. Es un auto que se engancha a un cable que cuelga entre postes. Anda con dos motores eléctricos. La verdad que no va muy rápido, pero se mueve.

Ahí viene don Siemens. ¿Qué nos puede contar de esta nueva invención? Electromote, nos cuenta, ist ein neues Fahrzeug mit festen Routen. Pero como no entendemos nada de alemán lo dejamos tranquilo. No hay mucho para decir. Quizás valga la pena mencionar que dentro de unos años, este vehículo resultará un antecedente del trolebús, que aún circula en algunas ciudades de nuestro país.