Manual slideshow

Debido a que el acceso a portarretratos digitales y computadoras aún no es total, creo importante diseñar un método que permita realizar una de esas presentaciones en que las fotos pasan de a una, pero con fotos comunes y corrientes de las que se imprimen en papel.

Aunque imprimir fotos no es precisamente barato, siempre cuesta menos que un portarretratos digital o una computadora. Así que lo primero que hay que hacer es imprimir un conjunto finito de fotos, porque un conjunto infinito ocuparía tanto lugar que no entraría en ninguna casa.

Deben tener todas el mismo tamaño y es recomendable que tengan la misma orientación, esto evitará tener que rotar las fotos repetidamente. Entonces sólo hay que apilar las fotos y colocarlas, una a atrás de la otra, en un estante o una repisa.

Ahora sólo queda poner en funcionamiento la presentación. Tras calibrar su reloj, el dueño de casa tendrá que acercarse a la pila de fotos una vez por minuto tomándolas con sus manos y pasando la primera al último lugar. Esto produce una presentación secuencial que dura la cantidad de fotos multiplicada por un minuto. Para lograr duraciones más amplias existen dos posibilidades. La primera consiste en imprimir más fotos del mismo tamaño y la segunda en cambiar la foto con intervalos más largos.

Con este incómodo método, que implica el sacrificio de uno de los habitantes de la casa, quien queda condenado a correr hasta donde estén las fotos una gran cantidad de veces por día, logramos que las presentaciones secuenciales de fotos superen las crueles limitaciones digitales y puedan adornar la vida aunque no tenga electricidad.